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«Si no quieren operar, no operen»; el ultimátum de Ramos Alor

«Si no quieren operar, no operen»; el ultimátum de Ramos Alor

«Si no quieren operar, no operen»; el ultimátum y la amenaza de Roberto Ramos Alor a residentes del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz

Alejandro Ávila

Veracruz, Ver.- En medio de una severa crisis por la falta de medicamentos, equipos y materiales quirúrgicos, lejos de ofrecer soluciones a la escasez que afecta al sector salud, la respuesta de las autoridades se ha tornado intimidatoria.

La madrugada del pasado martes 8 de septiembre, el director del IMSS Bienestar en Veracruz, Roberto Ramos Alor, protagonizó un encuentro con médicos residentes del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, donde el funcionario federal desestimó sus protestas y les lanzó una abierta advertencia laboral si se niegan a trabajar bajo estas condiciones precarias.

​Los jóvenes galenos se habían manifestado para denunciar la imposibilidad de realizar cirugías y otras actividades debido al desabastecimiento crónico de insumos; pero lejos de abrir un canal de diálogo resolutivo, el funcionario exigió a los médicos esperar a que lleguen los suministros y minimizó su derecho a exigir herramientas de trabajo, sentenciando con tono amenazante.

«Si usted no quiere operar y no participar, no opere, no opere sencillamente porque usted se siente ofendida de que no tiene las herramientas para operar, pero no opere, así de sencillo».

​Durante la reunión, captada en video, la confrontación escaló cuando Ramos Alor aludió directamente a la jerarquía institucional y al poder que ejercen sobre la trayectoria académica de los médicos en formación. Con un tono de coacción, el directivo les recordó que su permanencia y calificaciones dependen directamente de la dirección.

​»Usted es residente y depende de la institución, de la dirección de enseñanza e investigación, y su evaluación de usted depende de nosotros, y se los tengo que decir muy claro, ese es nuestro trabajo».

​Bajo esta premisa, el mensaje institucional dejó entrever que cualquier protesta o negativa a trabajar sin insumos tendrá repercusiones directas en las evaluaciones de los residentes, condicionando su futuro profesional al silencio y a la aceptación de la crisis operativa.

​Frente a la postura de la dirección, los médicos residentes confrontaron la exigencia de las autoridades de ser ellos quienes informen a los pacientes y familiares sobre la falta de cirugías. Los profesionales de la salud señalaron la injusticia de cargar sobre sus hombros el costo social de la deficiencia gubernamental.

​Los residentes recalcaron que, mientras las autoridades exigen «sentido común» al personal médico para lidiar con la escasez, las instituciones son las que deben rendir cuentas claras a la ciudadanía veracruzana y asumir su responsabilidad administrativa, en lugar de intimidar a quienes sostienen la operación diaria de los hospitales públicos.

​»Nos gustaría también que ustedes, así como hacen informes, informaran también a la población de que en tanto tiempo habrá respuesta y no dejar esa carga más a nosotros, quienes somos los que dan la cara ante los pacientes. Así como le dijo a la compañera, que es sentido común, para los pacientes no lo es, entonces, si ustedes ya tienen fechas probables, hagan un informe, un informe importante que sea explícito para los pacientes y no a nosotros ponernos a dar la cara».

 

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