Liam, el alumno más pequeño de barbería que sorprende por su talento y dedicación
Por Osiris Muñoz
Foto: RUS
Xalapa, Ver.- Mientras unos niños juegan, aprenden a andar en bicicleta, hacen figuras de papel, colorean o están jugando con el celular, Liam un niño de tan solo siete años que cursa el segundo grado de primaria, ha comenzado a explorar sus capacidades aprendiendo un oficio, como lo es la barbería, inspirado por el trabajo y el ejemplo de su madre.
Liam posee un espíritu emprendedor poco común para alguien de su edad. Desde muy pequeño ha mostrado interés por la barbería y sueña con algún día tener su propio negocio.
Consciente de que todo oficio requiere preparación y aprendizaje, Liam pidió a su madre que lo inscribiera en un curso que le enseñara la forma correcta de poder cortar cabello y rasurar.
Su interés surgió al observar de cerca el trabajo de su madre, Itzel, quien es estilista profesional y propietaria de un salón de belleza. En una ocasión, Itzel invitó a uno de sus sobrinos, de 15 años, a tomar un curso de barbería; sin embargo, el adolescente rechazó la invitación.
Para sorpresa de Itzel, Liam —su hijo de apenas siete años— expresó su deseo de tomar el curso. Fue tal su insistencia e interés que finalmente decidió inscribirlo.
“Él me lo pidió. Como mi sobrino no quiso entrar al curso, Liam empezó a decirme que sí quería aprender. Al principio no le hice mucho caso, pero conforme pasaban los días era más insistente y, aunque tenía mis dudas por su edad, decidí darle la oportunidad y empecé a buscar opciones”, narró la madre de Liam.
Fue así como llegaron a Godfellas Barber School.
Han pasado dos meses desde que Liam comenzó el curso y, en ese tiempo, ha desarrollado conocimientos y habilidades que lo han convertido en un alumno destacado dentro del grupo.
Su maestro, Alexis Rosas Estrada, reconoce en él una combinación de talento, esfuerzo y disciplina que llama la atención. Además, destaca que Liam es el alumno más pequeño que ha tenido en sus cursos, una característica que no ha representado ningún obstáculo para demostrar compromiso y excelentes resultados en cada una de las clases de teoría y práctica.
A pesar de las limitaciones naturales que puede representar su corta edad, Liam ha logrado sobresalir gracias a su interés por aprender y a la dedicación que imprime en cada práctica. Su instructor asegura que en cada sesión demuestra seguridad, responsabilidad y una notable capacidad para seguir instrucciones y perfeccionar su técnica; además de que puede ser inspiración para las nuevas generaciones.
Las prácticas semanales a las que siempre llega temprano, forman parte fundamental de su aprendizaje. Desde la primera vez que tomó las herramientas para realizar un corte, Liam mostró confianza y serenidad, transmitiendo tranquilidad a la persona que participó como modelo durante el ejercicio. Esa seguridad ha ido creciendo con el paso de las semanas, acompañada de una mejora constante en sus habilidades motrices.
La historia de Liam demuestra que la edad no siempre define el potencial de una persona. Con apenas siete años, ya da sus primeros pasos en un oficio que le apasiona, convirtiéndose en un ejemplo de cómo el interés, la disciplina y el apoyo familiar pueden ayudar a los niños a descubrir y desarrollar sus talentos desde temprana edad.
Mientras continúa aprendiendo y perfeccionando sus técnicas, Liam sigue construyendo un sueño que comenzó como una simple inquietud infantil y que hoy lo convierte no solo en el alumno más pequeño de un oficio, sino también en uno de los más comprometidos y prometedores.
Liam, con el apoyo de su madre y por el interés que sigue teniendo se prepara para tomar el siguiente curso avanzado, pues a decir de el, su madre ya le prometió un espacio en su negocio.











