En la política, el poder puede atraer muchas voces; la lealtad genuina
En la Carrera y Caminata con causa “Dejando Huella” organizada por la Secretaría de Medio Ambiente de Veracruz, se vio la participación y entusiasmo al secretario de Finanzas y Planeación de Veracruz, Miguel Santiago Reyes, acompañado de sus lomitos, como un gesto que refleja aspectos de la sensibilidad y los valores de una persona.
El cuidado hacia los animales representa una responsabilidad que se construye con acciones cotidianas y que no depende de los reflectores ni del reconocimiento público.
Ojalá que, en medio de las exigencias y las tentaciones que acompañan al ejercicio del poder, este secretario conserve la capacidad de distinguir entre la adulación interesada y la compañía sincera. Los perros no buscan cargos, no persiguen privilegios ni establecen vínculos por conveniencia; ofrecen una presencia que, desde su propia naturaleza, se caracteriza por la fidelidad.
Quizá esa compañía cotidiana pueda servirle como un recordatorio permanente de sus orígenes, de su identidad y de la importancia de mantener los pies sobre la tierra. Porque las decisiones públicas exigen responsabilidad, sensibilidad y congruencia, especialmente cuando se tiene la confianza de la sociedad.
En la política, el poder puede atraer muchas voces; la lealtad genuina, en cambio, se reconoce en quienes permanecen sin esperar nada a cambio.